sábado, 23 de febrero de 2008

El retorno de las series

Hizo su retorno la que es tal vez la más floja y sobrevalorada de las series: Lost.
Nunca había visto que tanta gente se aburriera a medio camino de una serie. Ha cambiado mucho el giro de la historia, no paran de crear preguntas y más preguntas sin responder ninguna, y para peor adoptaron la nueva mala costumbre de Hollywood, que es hacer "hiatos" (pausas de media-temporada), y demorarse DEMASIADO para continuar la siguiente temporada.

Y aun así la seguimos viendo, y seguimos metidos, y queremos saber qué sabe Ben, quien es Jacob, y qué hizo Dharma Iniciative. A ver si algun día lo sabremos.

Según lo último que se dijo, quedarían como 40 episodios para poder ver el fin de la serie. O sea, seguramente pasado del 2010, si aun es lucrativo producirla, podremos saber el final de esta extraña historia.
En Gringolandia ya han salido 4 episodios de esta cuarta Temporada (de un total de 13), así que pueden pasar a bajarlos de su cliente torrent más cercano.
Jericho también esta de vuelta, y ya han salido 3 episodios. Aunque no creo que le vaya muy bien producto de los fuertes cambios que se le hizo al casting. Hay personajes que no han aparecido ni por si acaso, o han eliminado con excusas tontas dentro de la historia. De todas formas ojalá que no la cancelen. En tanto House ya lanzó los 3 episodios remanentes hechos previo a la huelga de guionistas en EEUU (que según entiendo ya terminó así que ahora deberían ponerse a trabajar =P).

Ahora también le estoy dando la oportunidad a una serie basada en las películas Terminator, llamada Terminator: The Sarah Connor Chronicles , que narra la vida de Sarah y su hijo John cuando éste último ya tiene unos 16 años, es decir, unos años luego de lo ocurrido en T2 (se ha aclarado también que no se vincula con la 3era parte... con un chamullo sobre líneas de tiempo alternas o algo así).
Seguro no es tan buena como la película, pero de todas formas vale la pena por ver en cada capítulo una pelea de robots, con una linda chica sacada del casting de The 4400 (que por cierto está tristemente cancelada hasta ahora =( , luego de su 4ta temporada ), y un John Connor sacado de un ex del reparto de Heroes.

Así que en lo que queda del verano, a ver TV, como que el mundo se fuera a acabar.

sábado, 9 de febrero de 2008

Prácticamente en Práctica

En realidad ese título lo pensé cuando estaba apunto de entrar a la práctica. Pero bueno, sirve igual.

Termine mi corta carrera técnica el semestre recién pasado. Tenía en mis planes continuar los estudios ahí mismo en Inacap, en la misma área y carrera solo que en la versión de Ingeniería. Pero resulta que justo se les ocurrió fusionar la carrera con Telecomunicaciones, y mi proyección de primer semestre terminó teniendo al rededor de 4 ramos, lo que es muy poco siendo que uno paga lo mismo.

¿Conclusión? en vez de seguir inmediatamente la continuación de la carrera (en que en la nueva situación básicamente significa cambiarme a la nueva Ingeniería) decidí terminar el proceso normal de egreso y titulación de la carrera técnica, porque lo que entre a hacer la práctica. Mi primera vez trabajando (como dijo un compañero mío, hasta antes de esto: "no le has trabajado un día a nadie").

El trabajo no es tan pesado, ya que básicamente soy el ayudante del Depto de Informática. ¿Hay que comprar algo? ¿No puede conectarse a la red? ¿A alguien le exploto la impresora? ¿Un pc sin cable de corriente que no prende? ¿No encuentra la letra Ñ en el teclado? Ahí voy yo. La verdadera lata es el horario, ya que entro a las 8:45 y salgo a las 18:30 horas. Y a esa hora de la tarde, no termina todo, ya que toca batallar con nuestro excelente sistema de transporte.


Llego a mi casa pasado las 19:30 (mi record es las 19:15, tomando Metro y micro sin esperar), me tiro en un sillon, como algo, o juego unos minutos en el pc, y derrepente ¡oh! Son las 11pm, tengo que acostarme. Y es que resulta que para mi, 8 horas es el mínimo absoluto de horas de sueño, y 9 el ideal. Por lo que sumando y restando deberia dormirme como máximo a las 11:00pm, ya que pongo la alarma del reloj a las 7:00 am (peleo unos 20 minutos con las sábanas, me convierto en una pasa con otros 15 minutos en la ducha, y lo que queda hasta las 8 debo aprovechar de comer o buscar esas cosas que nunca estan cuando las necesitas: pase escolar, llaves, billetera.
Cuando ya dan las 8, sé que estoy al límite de la hora, ya que aunque mi viaje estrictamente demora 25 minutos a la oficina, tengo que aplicar un muy amplio margen de tiempo por las micritos. Si no pasan llenas, no pasan.

Si tengo suerte la tomo altiro, llego a Providencia, le recibo el diario La Hora a una niña muy linda que lo reparte todas las mañanas, y bajo al Metro, que a esa hora es básicamente un transporte de ovejas. Cuando se abren las puertas del Metro, tomo un poco de vuelo y me lanzo como jugador de Futbol Americano (¿0 Rugby? nunca me acuerdo cual es) contra sea quien sea que esté delante en el vagón. Es la única manera de lograr un cierto nivel de compresión que le permita a mi cuerpo ingresar a ese contenedor de personas. Uno va tan apretado que se imagina que en la siguiente estación, al abrirse las puertas se oirá el sonido de cuando uno destapa una botella con corcho, y saldremos disparados todos los que ibamos pegados a la puerta y nos estrellaremos contra el cartel que dice "El personal de Metro está para ayudarte".

Más encima como es verano, muchas damas van con un tipo de calzado que deja sus dedos de los pies a descubierto. Y yo que aun no me acostumbro a mis zapatos, y sin espacio para moverme ante cualquier frenada brusca, he aplastado unos cuantos dedos por ahí. En fin, un fiasco. Como será cuando en Marzo entren los estudiantes a clases... sálvese quien pueda.

El punto es que todo eso ocurre cada día, y parece que estuviera viendo pasar los días en cámara rápida. Me levanto, micro, metro, servidores, impresoras, almuerzo, paginas web, clicks, metro, micro, comer, dormir. Luego me levanto denuevo, y así. Es raro, parece que no hubiera tiempo para uno. Sin embargo, sé que es cosa de costumbre, ya que la mayoría de la gente tiene horarios similares, y se las arreglan para seguir viviendo. Es bastante inhumano para la gente que tiene hijos, pero para uno que llega a la csa a puro tontear, supongo que da igual.

Habrá que aprender a acostumbrarse al horario y a la rutina, al menos por lo que queda de práctica (termino a mediados de Marzo, o según como se den las cosas, tal vez Abril), y luego prepararse mentalmente sabiendo que eso es lo que le espera a uno en la vida.
Seguiré buscando en MercadoLibre si alguien vende de esos relojes que detienen el tiempo. Lo necesito con urgencia.

miércoles, 30 de enero de 2008

Quisiera escribir

Quisiera escribir de todo lo que veo y siento a diario. Sobre todo porque es un momento en que me veo forzado (no de forma negativa) a compartir con gente nueva, enfrentarme a situaciones nuevas, y sobre todo, salir todo los días de ese reducto propio y oculto que es mi casa. Mi pieza, "Mi PC".

Partí el 16 de Enero haciendo mi práctica laboral, como ayudante en el departamento de informática de una empresa corredora de bolsa. Me voy todos los días en micro y metro, tal vez mis espacios favoritos para la reflexión. Aunque últimamente espacio es lo que menos hay, sobre todo porque por primera vez me toca irme a la peor hora con el transporte lleno. Salgo de mi casa más temprano de lo que debería tal como dijo don Iván Zamorano, para poder llegar a la hora. Y algo destacable: salgo disfrazado. Disfrazado de hombre grande, con camisa y corbata. Me miro al espejo y digo "que gran mentira", ya que no me veo a mi mismo, si no a un envoltorio, que es en el fondo lo que otros quieren ver. Igual uno se ve bien, pero sea como sea, ese no soy yo. Por lo menos no aún.

Al menos ya logré escribir algo. Veremos si me doy el tiempo de terminar un artículo un poco más detallado. Ojo, "si me doy el tiempo", no "si tengo tiempo", ya que "no tengo tiempo" es la mentira más grande la humanidad.

miércoles, 9 de enero de 2008

Santiago en (10 elevado a 2) palabras

Mi mamá solía decir que el Metro debía poner cultura en los espacios para publicidad de la parte superior de sus carros. Muchas veces no había afiches y parecía un espacio perdido. Ella decía que sería una buena manera de "cultivar" a la gente, sobre cosas como la historia de Chile

Cuando pusieron los textos de Explora en el Metro, con curiosidades científicas para niños, mi mamá no dijo nada. Cuando comenzaron a poner los cuentos de Santiago en 100 palabras, mi mamá tampoco dijo nada.
Yo creo que el problema no es con reconocer cuando las cosas se hacen bien. Yo creo que el problema es que mi mamá anduvo en Metro por última vez mas o menos cuando La Macarena estaba de moda. Por lo tanto cambió de giro y se dedicó a criticar a las micros desarmables del Transantiago. Esas donde se ve el pavimento desde dentro donde uno pisa. Si llegan a poner cultura en las micros si que sería peligroso: todos mirando para arriba, "pajareando", pasarían derechito al pavimento.

A propósito, este año estuve apunto de mandar historias a Santiago en 100 palabras. Apunto porque no lo hice, y no lo hice por dejado. Pero creo que de todas maneras no hubiera ganado, ya que discrepo totalmente con el criterio de los jueces del concurso. Honestamente lei 2 cuentos ganadores este año y no les encontre niuna gracia.

Quizás la diferencia entre los jueces y yo, es que yo no entiendo nada de literatura. Me gusta la escritura creativa en el sentido de la sorpresa, de que al final te digan algo inesperado, quizás gracioso, o que te haga pensar. Pero de ahí a conocer recursos literarios (que no sé lo que son) o como evaluar un texto de otra forma, ni idea.

Mitch me dijo que él tambien hace años que quería participar y no lo hacía. Al igual que yo, el mal del "más rato". Me dijo también que había una historia buena, sobre un superhéroe. La vi cuando el tren paró en Pedro de Valdivia. Pero un caballero de contextura gruesa y robusta - por no decir gordo - que iba delante mío, no me dejó leerla. De todas formas no habría alcanzado a terminar de leerlo en el poco tiempo que se detiene el tren.

Yo creo que la mayoría de la gente que lee estas historias no las entiende. De hecho, creo que yo no las entiendo. ¿Las entenderá el que las escribió? Algunos dicen que es como la música...el que la creó siente una cosa, el que la interpreta otra, y el que la escucha, otra. Aunque también debe haber mucha gente que viaja todos los días en Metro y jamás las ha leído. Difícil que la entiendan sin leerlas. A menos que tengan telepatía. Eso sería la raja.

Quizás deberían poner chistes. "La risa es el remedio infalible", dicen. Aunque chiste repetido sale podrido. Y si viajas todos los días, serían siempre repetidos, porque cambiarlos tan seguido sale muy caro. Tal vez poner espejos, para que las damas se maquillen y los damos se saquen la mugre de los dientes. Aunque con las caras largas que traemos, los índices de depresión subirían tanto que pasarían a llevar a los aviones que sobrevuelan Santiago, y quedaría la mansa escoba si el avión justo tuviera la mala suerte de estrellarse en el paseo Ahumada.

Sea como sea, para mi no importa lo que pongan en los paneles del Metro. Las leyes de la genética dicen que lo más probable, es que para cuando los hayan cambiado yo ya habré dejado usar el Metro. Estaré en otra parte, criticando algo más. Siempre habrá algo que criticar.

viernes, 28 de diciembre de 2007

Arrendar a 500 es una verdad incómoda

El miércoles decidimos ir con mi hermano a arrendar un película, ya que hace tiempo estábamos debiendo ver "La verdad Incómoda" del señor Al Gore.

Partimos al Blockbuster, que ya no puede bajarse los pantalones más abajo de lo que ya los tiene, ya que arrendar dvd a 500 pesos ya casi da pena. Hace tiempo que no veía tanta gente en ese local, todos los cagaos como nosotros esperan estas oportunidades para arrendar, ya que si fuera más caro, convendría comprar en el streetmall o en internerd.

Viendo la película (que más bien era una presentación grabada, me la había imaginado distinta) uno no deja de sorprenderse con la mansaca que se nos viene. Se va a desturir el planeta y no habrá futuro y el día menos pensado (diría Carlos Pinto) amaneceremos todos como papas pre-fritas ( antes o después de cocinarlas, según sea el caso).

Otro de los grandes sucesos cinematográficos recientes en mi vida fue ver Terminator 2. Toda mi vida se me criticó esa falencia, aunque no tanto como no haber visto Robotech, que de hecho, aún no veo y que, a riesgo de ser quemado en la hoguera vivo, no tengo planes de ver.
La cosa es que Arnold Lotachuager se luce haciendo explotar cuanta cosa le pongan en frente y disparando más balas que Rambo con síndrome de Tourette. En esos años, ese nivel de acción explosiva debe haber costado una fortuna. Definitivamente me gustó mucho más que la primera. La historia también es interesante aunque no se si muy coherente en cuanto a la continuidad temporal (si es que existe la coherencia en esos ámbitos).

Siempre he pensado que si se pudiera viajar en el tiempo algo habría pasado ya, algún viajero de un tiempo remoto tendría que haber venido a nuestra era, ya que si la forma de viajar en el tiempo se descubriera hoy, en los años venideros esa ciencia se perfeccionaría más y más hasta llegar a un punto indeterminado en el tiempo en que los científicos tendrían un dominio parcial o total del tema.
Claro, también existe la clásica posibilidad de los secretos de gobierno, de manera que nunca sabremos si se logra o no se logra ese descubrimiento en algún punto de la historia, ya que no sería de conocimiento público.

Pero nuevamente la mezcla de cosas en mi cerebro me llevó a nuevos horizontes; ¿Qué tal si Al Gore tiene razón, y estamos a las puertas de la destrucción? Tal vez seguiremos ese camino y la raza humana se extinga como tal, y por ende los viajes en el tiempo nunca se realicen.
Pero si estados unidos baja sus emisiones de CO2 y yo me compro un automóvil híbrido y todos apagamos nuestras lámparas de velador 5 minutos antes de acostarnos, tal vez el planeta no se caliente ni se enfríe si no que se quede en la temperatura justa y podamos seguir viviendo. Y si seguimos viviendo, ¡los Einsteins seguirán trabajando y tal vez algún día puedan contruir una máquina para viajar en el tiempo!

Así que ¡recuerda! Compra cosas biodegradables, autos ecológicos, ahorra energía, no tengas muchos hijos, planta muchos árboles, y escribe un libro! ¡Todo en pro de alguna vez poder viajar al pasado y matar a Hitler y a Osama y al negro que inventó Skynet y a Sylar y a Julián Enfermbeihn y a toda la gente mala de este mundo!
Total, si despues te arrepientes, sólo vuelves atrás y evitas que tú mismo viajes al pasado a matar gente.


Un saludo de navidad atrasada y uno de año nuevo adelantado a todos
Saludo también a la generación que dio la PSU, espero que hayan entrado a lo que postularon. Y si no, no tirar para abajo y seguir adelante. Chau!

viernes, 21 de diciembre de 2007

Se rompió la olla

Tenía una olla en mi mano. La lancé por los aires, y luego de chocar con unas ramas de árbol, cayó con un ruido metálico y salió disparada hacia el pasto. Quedó llena de tierra, y al ir recogerla me percaté que no tenía el mango plástico, sino solo la estructura metálica. La maldita agarradera se partió en 2. Me van a retar. Pero esto tiene una explicación racional. Al menos en parte.

La comida de Cosmo (mi gato) se le deja junto a una puerta que da hacia el patio. Como me da lata guardar y sacar la comida todo el rato, mandé al diablo los hábitos alimenticios y se la dejé ahí todo el tiempo, sólo le relleno cuando falta.

Resulta que hace meses que viene un gato negro a comer de su comida. Bueno, tendrá hambre digo yo. Pero empezó a venir todos los días, y con tan solo sentir pasos o algún ruido corre y se escapa por un muro hacia la casa vecina. De hecho, sólo sé que viene porque escucho ruido de "crunch crunch", me acerco a la puerta y al mirar al patio veo un cuerpo negro desplazándose rápidamente hacia el fondo del patio. Mi mamá se dio cuenta de esto, y dijo que tenía que esconderle la comida al menos, o cerrar la puerta, porque no tenía por que ella pagar por la alimentación de otro gato. Tenía razón.

Todo ello derivó en una especie de guerra entre el negro y yo. He tratado de asustarlo, perseguirlo, atraparlo, y nada funciona. La idea no es matarlo ni hacerle daño grave, solo asustarlo lo suficiente como para que no vuelva más. Es muy hábil, y tiene buen oído. Siempre logra escapar, y por lo visto, se acostumbró a la victoria, ya que últimamente ni siquiera corre, si no que se va caminando y solo apura el paso si salgo a perseguirlo.

Hoy fue uno de esos días. Fuí a ordenar unas cosas a la cocina, entre ellas una olla vacía que se había ocupado en la tarde. La tomé, y justo en ese momento sentí el "crunch crunch" que indicaba que mi enemigo estaba cerca. Me asomé al patio, y efectivamente lo ví alejándose calmadamente hacia el muro. Miré a todos lados buscando alguna respuesta: sabía que si lo perseguía no ganaría nada. Si le gritaba, menos. Se estaba alejando y yo tan gil como siempre sin poder hacer nada. Había pensado antes en lanzarle algo que al menos le doliera para que tuviera un poco más de respeto; quizás ahora era la oportunidad. Nuevamente paseé la mirada, pero sabía que no encontraría nada que lanzarle, pues ya había buscado otras veces. Y si iba a buscar algo más lejos, se me iba a escapar denuevo. Me miré a mi mismo, y vi que tenía una olla en las manos. Pues en mi extraño razonamiento, no se me ocurrió nada mejor que lanzarle la olla al gato.

La lancé por los aires, y luego de chocar con unas ramas de árbol, cayó con un ruido metálico, reboto un par de veces, golpeó al gato y salió disparada hacia el pasto (el gato hizo lo mismo, y luego arrancó hacia la casa del lado). Quedó llena de tierra, y al ir recogerla me percaté que no tenía el mango plástico, sino solo la estructura metálica. La maldita agarradera se partió en 2.

Respecto al gato, no creo que le haya dolido mucho. Sé que volverá.
Respecto a mí, me van a retar por haber roto una olla. Aunque igual fue chistoso si lo pienso jajaja.

Maldito gato, me ganó de nuevo. Pero ya vendrá la revancha.
Maldita olla, no aguantó ni un impacto. ¿No deberían hacerlas teniendo en mente que uno podría usarlas para defenderse de un gato invasor?

sábado, 15 de diciembre de 2007

Libertad para unos, pruebas para otros

Que más triste que pasar por un parque y ver cientos de giles jugando a la pelota, o acostados a la sombra de un árbol, aprovechando el tiempo de la mejor manera que existe: perdiéndolo por completo en un relajo que al final cansa tanto que necesitas descansar del propio descanso.

Y uno... no. Uno debe llegar a su casa a instalar un servicio linux que nadie entiende, a estudiar para una prueba de estándares que a nadie le importan, y a leer cosas que ha leído durante casi 2 años seguidos una y otra vez. Porque a estas alturas al andar por la calle siento que soy el único idiota que no esta de vacaciones (aunque sé que hay varios idiotas más, y otros no idiotas pero que aun tienen clases también).

Pero supongo que siempre hay un momento. Cuando estaba en el colegio, y dabamos exámenes a comienzos de Diciembre, y luego podíamos irnos para la casa, bueno, ése fue mi momento. Y eso que una vez me gritaron desde un auto "ándate pal colegio, flojo" siendo que había dado un examen recién. Hasta el día de hoy tengo ganas de responderle a ese hijo de su madre. (nota: hice la cimarra una vez no más y fue un acuerdo de curso. Era demasiado mamón para perderme una clase...)

La cosa es que esto no ocurre sólo en esta época del año. Cuando iba a la Usach, pasaba todos los días por el parque de Providencia (nunca recuerdo el nombre, si es que tiene uno), 2 veces al día, y siempre había harta gente haciendo nada. Siempre me pregunté si, tal vez, habrían encontrado ese trabajo perfecto que todos soñamos en que nos paguen por descansar.

En estos últimos días he tenido ganas de postear artículos en el blog, de hecho tengo varios a medio cocinar pero que no están acorde con mi línea editorial (quejas sociales no-constructivas, y voladas personales), ya que los escribí en pequeños descansos entre estudios. Y en los ratos en que no estudiaba ni escribía, me dediqué a jugar Zuma, un juego de esos ociosos de Webs como zone.com, que es asquerosamente enviciante, y por suerte no consume mucho tiempo.

Uff y en estos días otro que trabaja como enfermo es el viejo pascuero. Y por más que trabaja nunca me ha traído la máquina del tiempo que le vengo pidiendo desde los 6 años. Hay muchas cosas que corregir, y muchas potencialidades, por ejemplo podría no estudiar para ninguna prueba y despues volver atrás para darme las respuestas correctas, y tal vez convertirme en mi propio abuelo, o algo así. Aun la espero cada año. ¿Será que no me porto bien?

Que seas feliz

 Donde sea que estés, de todo corazón: espero que seas feliz. Yo lo soy.